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La importancia del liderazgo inclusivo en la diversidad

La importancia del liderazgo inclusivo en la diversidad

En un mundo absolutamente globalizado, las empresas deben abrir sus horizontes para captar talentos. Cada vez es más común la inclusión de personas con grandes diferencias, factor considerado en la actualidad como muy positivo. Dentro de ese contexto, la diversidad se ha transformado en un factor de importancia para las organizaciones, que aprovechan los beneficios del liderazgo inclusivo.

Cuando se habla de diversidad no solo hay que referirse a la procedencia, sino que también hay que explorar la edad, el género o la diversidad funcional. Hay muchos tipos de personas que por su condición son ignoradas o subestimadas.

Todo ese potencial puede perderse o incluso puede acabar en la competencia. Discriminar a alguien por su condición solo perjudicará a la empresa y a sus intereses.

En un mundo laboral cada vez más heterogéneo se está empezando a ver la diversidad algo positivo. Es sinónimo de valor para los departamentos de Recursos Humanos. La clave es afrontarla no como algo difícil de gestionar sino como un aporte de valor para la empresa.

La diversidad debe de ir de la mano de un liderazgo inclusivo. Estos líderes competentes deben cohesionar un equipo de personas muy diferentes. El objetivo final debe ser que exploten sus capacidades mutuamente y de forma cooperativa. Además, se deben desarrollar las diferencias de cada empleado para que aporten valor.

En los últimos años, la convivencia de las distintas generaciones en el mundo laboral y organizacional constituyó y aun representa un verdadero desafío para una gestión efectiva.

Los representantes de las generaciones seniors se refieren con términos despectivos cuando hablan de la generación “Y” o de los “Milleniun”. Por otra parte, los más jóvenes consideran que las empresas exigen tiempos de dedicación al trabajo que atenta contra su vida personal y su libertad, que tienen rígidos programas de desarrollo y que sus capacidades son desaprovechadas en el “burocrático” mundo corporativo.

Ambas partes miran la misma realidad desde paradigmas bien diferentes y esto los lleva a un cierto dis-confort en su convivencia.

En verdad lo que ocurre es que ha habido cambios muy significativos en cortos lapsos de tiempo que algunos líderes y aún empresas no reconocen, no comprenden o no saben gestionar.

Por lo tanto, la clave para transformar estas diferencias en ventajas es el liderazgo dentro de una cultura organizacional que aprecia la diversidad.

Ciertamente, un buen líder, buscará mantener la mejor ecuación posible entre la naturaleza del negocio en que se encuentre la empresa y las expectativas generacionales de los integrantes de su equipo a fin de que ambas sean satisfechas.

La resolución satisfactoria de esta ecuación llevará al éxito organizacional en un clima que será un diferencial de valor y contribuirá a la retención de talentos.

Las competencias que deberá tener el líder en la diversidad

Una es la flexibilidad, por supuesto. La otra es la capacidad de influencia por la credibilidad y confianza que genera su liderazgo.

Otra es la tolerancia de las diferencias. Entender a unos y otros, ser empático sin perder por ello su lugar ni el respeto de quienes le reporten. Ser un buen comunicador, mantener fluidos los canales de contacto y escucha de nuevas ideas.

Cuáles no deberá tener

No debe ser estructurado, ni creer en el valor absoluto de las jerarquías. No saber escuchar, No saber reconocer los méritos de sus colaboradores.

Debe comprender que las tareas rutinarias o poco creativas desalentarán a los jóvenes si no son combinadas con tareas donde puedan aportar sus ideas y su creatividad.

 

No debe imponer sus paradigmas de cómo sus subordinados deben aprender los conocimientos que le son requeridos, ya que ellos aprenden en forma diferente que los seniors. Será recomendable que las empresas revisen que tipo de rol de jefatura y conducción alientan.

Conocé el testimonio de Adela Sáenz Cavia sobre cómo gestionar las emociones en el liderazgo, acá.