La importancia de generar lazos para potenciar los equipos de trabajo
por Martín Pezza

Los seres humanos no estamos hechos para aislarnos. Nuestro yo, nuestra realidad personal y laboral, se construye y se redefine en y por el ambiente que nos toca. Descubrir que el trabajo en equipo era un motor muy poderoso, fue una de las revelaciones más importantes que operó en mi vida laboral y también personal. Porque con esta visión, tal vez tan sencilla, me encontré definido como profesional.

Para que se entienda un poco la importancia de mi “suerte de epifanía”, quiero llevarlos al principio de mi carrera, cuando era más chico y tenía la ambición de comerme la cancha. Siempre me consideré que pensaba rápido y hablaba más rápido aún. Resolutivo, enfocado y con muchas ganas de crecer. En ese entonces creía que para que las cosas salgan bien había que hacerlas uno mismo y que trabajando sólo podría obtener resultados más rápido y con mayor profundidad. Pero me pasaron dos cosas que me hicieron cambiar. Uno, crecí. Dos, tuve mi primera frustración laboral.

Fue ahí que entendí la importancia que tenía para mi contar con un equipo que te respalde siempre, un entorno que te ayude a fluir, a ser tu mejor versión. Estando sólo lo malo es peor, en equipo somos capaces de enfrentarlo todo. Un desafío muy grande que puede desarticular a una persona, enfrentándolo en equipo nos puede hacer crecer.

Entonces, encontré un sentido muy importante para mi carrera: armar equipos; con una hipótesis tan potente que serviría por igual al CEO más capitalista o al más romántico Director de RRHH.  Las personas rinden mucho más cuando trabajan en un entorno que los hace felices. Un equipo genera el contexto ideal para esto.

Entendí primero que, para generar un equipo, hay que armar lazos, y me preocupé mucho por generarlos, dedicarle tiempo a cada uno, escucharlos, pero también generar los momentos para que se den intercambios personales y no sólo laborales. Los lazos son la base donde se sustenta el trabajo en equipo.

Después es fundamental la confianza, para eso hay que fomentar el diálogo, pero también actuar con el ejemplo, que es una voz silenciosa muy poderosa. Hay que pensar lo que se dice y decir lo que se va a hacer.

Hay que generar empowerment. Aprender a delegar y a respaldar a cada miembro del equipo para que juegue como sabe, pero que juegue cada vez mejor también.

Un detalle más, para alcanzar el alto rendimiento hay que crear mística. Definir valores y convertirlos en máximas.

Hay muchas herramientas también que pueden ayudarnos en el proceso, como todo equipo hay que entrenarse. El pedir, dar y recibir feedback es fundamental para esto. Corregir los errores y entender las motivaciones de cada uno. Esto para mí es clave, no se corrigen a las personas, se corrigen los errores. Hay que escuchar a los colaboradores, descubrir lo que los moviliza, lo que los va a hacer poner lo mejor de cada uno en beneficio de todos.

En definitiva, trabajar en un equipo nos enriquece, nos ayuda a crecer, nos hace de espejo para que nos miremos. Nos alienta. No hay manera de superarnos sin ayuda. Pero por sobre todas las cosas no hay nada más lindo que sentirse parte de un equipo, ni nada más satisfactorio que compartir los logros con la gente que queremos.

Gerente de Comunicación y Marcas de Telecom para Argentina, Uruguay y Paraguay, a cargo de las marcas Personal, Fibertel, Cablevisión, FiberCorp, Telecom y Flow.
Posee más de 20 años de experiencia en mercados de Tecnología, Servicios, Entretenimiento y Medios.

 

Martín Pezza
Gerente de Comunicación y Marcas de Telecom para Argentina, Uruguay y Paraguay, a cargo de las marcas Personal, Fibertel, Cablevisión, FiberCorp, Telecom y Flow. Posee más de 20 años de experiencia en mercados de Tecnología, Servicios, Entretenimiento y Medios.