Mala actitud en el trabajo: 9 señales para estar alerta

1. No pedir disculpas por los errores y más bien buscar excusas para taparlos. Tan común y tan desesperante cuando las personas no asumen responsabilidad por sus actos, inventan toda clase de razones para justificarlos y peor aun cuando culpan a otros por sus fallas.

2. No tratar bien al jefe o incluso despreciarlo sin mucho disimulo. El jefe ideal no existe y más bien nuestro esfuerzo y compromiso para ayudarlo a ser exitoso en lo suyo da señales claras de madurez y profesionalismo. No debemos confundir respeto por la autoridad con obsecuencia.

3. No cumplir con las fechas o los compromisos asumidos. Muy negativa señal sobre todo cuando es frecuente. Comunica incapacidad, falta de seriedad y poco respeto por las personas y el trabajo en sí. Demorar en responder llamadas o emails por más de 24 ó 48 horas es también señal de mala organización y de poca consideración por los demás.

4. Dejar todo para último minuto. Genera un estrés innecesario a todos, y compromete la calidad de los resultados. Es típico de los ineficientes, desorganizados o descuidados que tampoco informan a tiempos los avances o retos de los proyectos. Ciertamente no son las actitudes ideales de las personas que uno busca para ascender o recomendar para posiciones de más responsabilidad.

5. No ser agradecido o no darse el tiempo para reconocer y validar el esfuerzo de otros. Eso denota poca consideración e indiferencia por el trabajo ajeno y afecta negativamente las relaciones. El agradecimiento oportuno y el reconocimiento frecuente motiva e inspira a todos a trabajar con mayor satisfacción y compromiso.

6. No cumplir con los encargos o las tareas. Ser informal, no estar enfocado en entregar el trabajo listo al 100% y con calidad total, o conformarse con cumplir a medias, con mediocridad o superficialidad le resta confiabilidad y quita toda competitividad a nuestra marca personal.

7. Ser el negativo del grupo. Vivir quejándose de todo, hacerse la víctima o hablar mal de otros nos hace poco populares ya que nunca es agradable trabajar con gente así. La mala cara emite señales de infelicidad, poco éxito o incluso de cierta agresividad.

8. No participar en los eventos sociales de la oficina demuestra indiferencia y poco espíritu de cuerpo. Lo mismo sucede cuando uno no se interesa en la vida personal de los demás. Hacerlo con regularidad -pero de manera auténtica- para evitar ser etiquetado de soberbio o arrogante.

9. No prestar suficiente atención en las reuniones o dejar de participar activamente en ellas por estar contestando correos o mandando mensajes de texto o whatsapp. No solo es signo de desinterés en el trabajo y en las personas presentes sino también son señales de falta de cortesía y de mala educación. Ambos son aspectos fundamentales para el éxito de nuestra carrera y de nuestra marca personal.